Mostrando entradas con la etiqueta Artículos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Artículos. Mostrar todas las entradas

viernes, 10 de diciembre de 2010

Españoles, ¿sois idiotas?

Jesús Sanz Astigarraga,

http://www.noticiasdenavarra.com/

HAY un problema laboral del colectivo de controladores aéreos que afecta al 1,2% de la población española (600.000 personas) y casi todos saltáis como energúmenos pidiendo hasta el linchamiento de ese colectivo cuando el día anterior hacen otra reforma del sistema laboral más restrictiva, quitan los 420 euros de ayuda a 688.000 parados que están en la ruina y anuncian cambios drásticos a peor en la ley de pensiones que afectan al 80% de la población y nadie se indigna ni dice nada. ¿Sois idiotas?


Estáis pidiendo a gritos al Gobierno que se apliquen medidas que quitan el derecho a la baja laboral, a los permisos retribuidos y a las horas sindicales, sacar militares a la calle ¿sois idiotas?


Estáis leyendo que mintieron en los vuelos de la CIA, en el caso Couso, que González era la X del GAL, que gente del PP cobraba de la trama Gürtel, que hay políticos que cobran más de 230.000 euros al año, pero que nos cuestan más de 3 millones de euros, que la corrupción en la política no es excepción, sino norma, que ellos mismos se adjudican el derecho a cobrar la jubilación máxima con pocos años en las Cortes y a nosotros nos piden 40 de cotización, banqueros que consiguen del gobierno medidas duras contra los trabajadores y que tenían que estar en la cárcel por delitos demostrados de fraude fiscal y no decís nada, os quitan dinero para dárselo a esa gente que cobra cientos de miles de euros año, especula con nuestro dinero, defrauda a Hacienda y seguís callados ¿sois idiotas?

Tenéis una monarquía que se ha enriquecido en los últimos años, que apoya a los poderosos, a EEUU, a Marruecos y a todo lo que huela a poder o dinero, hereditaria como en la Edad Media ¿sois idiotas?


En Inglaterra o Francia o Italia o en Grecia o en otros países los trabajadores y los jóvenes se manifiestan hasta violentamente para defenderse de esas manipulaciones mientras en España no se mueve casi nadie ¿sois idiotas?


Consentís la censura en los medios de comunicación, la ley de partidos, la manipulación judicial, la tortura, la militarización de trabajadores sólo porque de momento no os afecta a vosotros ¿sois idiotas?


Sabéis quién es toda la gentuza de las revistas del corazón, futbolistas supermillonarios pero jamás escucháis a nadie como Saramago o Chomsky u otros mil intelectuales veraces y comprometidos con vuestros problemas ¿sois idiotas?


Si mucha gente responde sí, aún nos queda un poco de esperanza de conseguir acabar con la manipulación de los políticos y poderosos.


Si la mayoría contesta no, entonces estamos jodidos.

viernes, 29 de octubre de 2010

LA HUMANIDAD DE MARCELINO CAMACHO


Marcelino Camacho ha fallecido esta madrugada en Madrid a los 92 años. Hijo de un ferroviario de la UGT, Marcelino nació en 1918 en Osma La Rasa (Soria) y se afilió al Partido Comunista de España en 1935, en los tiempos en que nacía el Frente Popular. Fue uno de tantos miles de jóvenes antifascistas que sostuvieron a la República durante los tres años de la guerra civil y en marzo de 1939 tuvo que sufrir la ignominia de ser encarcelado en Madrid, como tantos comunistas, por la junta golpista del coronel Casado, que pactó la rendición de la capital.

Tras unos meses en la clandestinidad, fue detenido y condenado a reclusión en campos de trabajo forzado, el último de ellos en Tánger, de donde se fugó para dirigirse al exilio en Orán (Argelia). Volvió a España en 1957 y entró a trabajar como obrero metalúrgico en la mítica Perkins Hispania, desde donde participó en la fundación de las Comisiones Obreras, una forma de hacer sindicalismo moderna, de carácter sociopolítico, que unía la defensa de los derechos y aspiraciones de la clase obrera a la lucha por la democracia y el socialismo. La acertada estrategia de penetración en los sindicatos verticales franquistas para coparlos desde dentro y defender las reivindicaciones de los trabajadores se mostró acertada y muy pronto las siglas CCOO, como las del PCE, presentes en todos los tajos y todas las luchas, se convirtieron en sinónimo de la libertad.

En 1967, Marcelino fue detenido y pasó nueve años en la cárcel, condenado en el Proceso 1.001, en el que la dictadura juzgó de manera arbitraria a los principales dirigentes de Comisiones Obreras. A su salida, en 1976, Marcelino dijo: “Ni nos doblaron, ni nos doblegaron, ni nos van a domesticar”. Miembro del Comité Central del Partido Comunista de España, fue elegido diputado por Madrid en 1977 y 1979, pero abandonó su escaño en 1981 por sus diferencias con la dirección del PCE encabezada por Santiago Carrillo. Fue secretario general de CCOO hasta 1987, cuando le sucedió el hoy diputado socialista Antonio Gutiérrez, y ostentó el puesto honorífico de presidente de CCOO hasta el conflictivo Congreso de 1996, cuando el sector oficial de Gutiérrez forzó su destitución por sus críticas a la derechización del sindicato y la difuminación de su identidad clasista. Hasta el último día de su vida Marcelino ha tenido el carné nº 1 de CCOO y, por supuesto, el carné del Partido Comunista de España.

Hasta aquí la sucinta biografía de un hombre que consagró su vida a la defensa de la clase obrera. Pero quienes le conocimos a lo largo de su trayectoria sindical, en los años de cárcel o, como es mi caso, en reuniones y congresos del Partido, quienes compartimos con él la alegría de la Fiesta anual del PCE, quienes le escuchamos en diversas conferencias hablar, cómo no, de “la revolución científico-técnica”, evocamos hoy y evocaremos siempre también la humanidad de Marcelino, una humanidad ligada a los ideales más nobles que un ser humano puede abrazar, una humanidad enfundada en los jerseys que su esposa Josefina le ha tejido durante más de 60 años.

Si te encontrabas con Marcelino en el metro o la casualidad te sentaba en un tren en el que volvía de dar alguna charla y le saludabas, te brindaba la mejor de sus sonrisas, te estrechaba la mano con el calor sincero con el que los viejos luchadores saben animar a las jóvenes generaciones a reconocer y recorrer el camino que ellos trazaron, a través de sencillas palabras, "salud camarada, siempre adelante, siempre a la izquierda". En la gente común que le reconocía por las calles de Carabanchel, en el metro, apreciabas y te conmovía el reconocimiento sentido de las gentes más humildes a la trayectoria ejemplar de un ser humano honesto, valiente, coherente, austero, cuya vida se ha extinguido hace unas horas, pero cuyo recuerdo no se borrará jamás ni de la Historia, ni de la memoria del pueblo y de quienes somos sus camaradas. Porque “ni nos doblaron, ni nos doblegaron, ni nos van a domesticar”.

- Especial sobre Marcelino Camacho en la página web del PCE: www.pce.es

- La capilla ardiente quedará instalada en Lope de Vega 40 (Madrid) a partir de las 10:00 horas del viernes 29 de octubre hasta las 11:30 horas del sábado 30. A las 12:00 del sábado, el féretro se trasladará a la Puerta de Alcalá, donde a las 12:30 horas se celebrará un acto de despedida. A las 14:00 horas será enterrado en el Cementerio Civil. Fuente: www.ccoo.es

POR MARIO AMORÓS

Fuente: www.rebelion.org

miércoles, 27 de octubre de 2010

LA VERGONZANTE DOBLE MORAL DE LOS PODERES OCCIDENTALES


Uno ya no se sorprende de la demagógica diplomacia internacional desarrollada sin reparos ni remordimientos por los Estados pertenecientes al llamado Mundo Occidental, pero del mismo modo que uno ha agotado su capacidad de sorpresa, no puede evitar sentir una profunda sensación de indignidad en lo más profundo de las entrañas cuando no se condena, e incluso se ampara y se da pábulo, como lo hace el gobierno de España, a dictaduras tiránicas como la que lleva gobernando Marruecos desde hace décadas. El pasado Domingo, 24 de octubre, la policía marroquí asesinaba a tiros a un niño saharaui de 14 años, Elgarhi Nayem Foidal. El suceso tuvo lugar en las inmediaciones del campamento Gdeim Izik, un enclave que acoge ya a mas de 20.000 saharauis habitantes de la ciudad saharaui ocupada por Marruecos de El Aiun, que han decidido salir de la ciudad y organizarse en este campamento como medida de protesta ante la situación de discriminación laboral, económica y social que sufren, amén por supuesto, de la represión, tortura y humillación constantes al que el gobierno marroquí somete a diario desde hace años a los saharauis que viven en los territorios ocupados, considerados por la dictadura de Mohamed VI como ciudadanos de segunda y “enemigos de la patria”.

Desde que los saharauis adoptaron esta legítima medida de protesta, las autoridades alauitas han intentado boicotear la misma interviniendo las gasolineras para que los Lands Rovers no puedan repostar y dirigirse al campamento, han tomado la matrícula de los vehículos que llegaban a la zona intentando así intimidar a los saharauis, han impedido la entrada de médicos a la zona e incluso obstaculizan el abastecimiento de agua del que depende el campamento. Por supuesto, la entrada de periodistas en el mismo está vetada. De hecho, el 16 de octubre, sobre las tres y media de la tarde, tres coches de la MINURSO intentaron acceder al campamento y fueron interceptados por la policía, impidiéndoles la entrada. Hace solo unos días, un grupo de periodistas españoles contemplaban atónitos como sus billetes de vuelo hacia El Aiun eran anulados en el aeropuerto de Casablanca, desde donde tenían previsto volar hacia la mencionada ciudad del Sahara Occidental. Hoy mismo, se siguen sucediendo las noticias, y parece ser que otro de los heridos en el ametrallamiento que acabó con la vida de Elgarhi puede haber fallecido en el hospital. Así mismo, la policía marroquí habría procedido a enterrar el cuerpo del primero de los fallecidos a escondidas y sin el permiso de la familia, a fin de evitar altercados. Las últimas noticias que llegan desde El Aiun son estremecedoras, el gobierno marroquí ha procedido a cerrar por completo el campamento, no se permite la entrada de ninguna persona al recinto, ni siquiera para traer agua o comida, sus habitantes, entre los que se encuentran mayores y niños, llevan un día bebiendo agua no potable de un viejo pozo presente en la zona. Pero aquí no pasa nada.

La reacción de la ONU ha sido nula, el Frente Polisario ya había pedido ayuda por escrito a la ONU en varias ocasiones ante el hostigamiento que estaban sufriendo los saharauis en el campamento, como respuesta, un indecente silencio que los convierte en cómplice de todo lo sucedido.

La Unión Europea, que por ejemplo mantiene una postura de condena feroz al gobierno cubano, al que exige de forma irrevocable para volver a establecer relaciones formales con la isla, que el gobierno de los hermanos Castro respete los derechos humanos, permite en cambio, que en Marruecos se violen de manera sistemática estos mismos derechos humanos, así como asiste impávido a las torturas y los asesinatos de los saharauis por parte de las autoridades marroquíes, y consiente que un pueblo entero sea condenado a vivir en el desierto durante más de treinta años habiendo sido expulsados de forma ilegítima de su propia tierra.

El gobierno de España, antigua potencia colonizadora del Sahara Occidental, vendió a los saharauis a Marruecos, abandonándolos a su suerte mientras el ejército marroquí bombardeaba con napalm a familias enteras que huían hacía el desierto ante el avance de la temida Marcha Verde, auspiciada y ordenada por el sanguinario rey Hassan II, padre del actual dictador Alauita. Ahora, se afana por no molestar al vecino africano, aun a costa del sufrimiento saharaui. Para nuestro actual gobierno parece que vale más el color del dinero en forma de bancos pesqueros o fosfatos, que la vida humana o la solidaridad con nuestros hermanos saharauis.

Todos ellos son cómplices de la política marroquí, y no hacen otra cosa que plegarse a los intereses capitalistas en la zona. Si el capital lo impone, ya no importan tanto conceptos como “Libertad de expresión”, “derechos humanos” o “Legalidad Internacional”. La ONU, la Unión Europea y el Gobierno Español vuelven a manchar sus manos de sangre saharaui.

Basta Ya. La ONU debe intervenir a la voz de ya y exigir de manera inmediata a Marruecos que permita la entrada de la MINURSO en el campamento a fin de garantizar la seguridad de sus habitantes. La Unión Europea, debe bloquear y paralizar el estatuto avanzado concedido a Marruecos, todos y cada uno de los fondos europeos de los que se beneficia el País Norte Africano, así como dejar de renovar el acuerdo pesquero entre Europa y Marruecos. Por su parte, la flamante ministra de exteriores del gobierno español, Trinidad Jiménez, debiera apostar por la justicia e imponer de manera unilateral la ruptura de las relaciones de España con Marruecos mientras el reino Alauita siga sin respetar la legalidad internacional.

El Campamento Gdeim Izik, conocido como Campamento de la Justicia y la Dignidad, es un nuevo ejemplo de la dignidad y la entereza de un pueblo como el Saharaui, cuya lucha ha sido condenada al olvido y el desprecio por los medios de comunicación, los poderes económicos y los representantes políticos que vertebran el sistema capitalista imperante. Pero la sociedad civil, todos aquellos ciudadanos y ciudadanas que creemos firmemente en la justicia y el compromiso social seguimos llevando a los saharauis en nuestros corazones. Porque la razón les asiste seguiremos mostrando nuestra solidaridad con el pueblo saharaui, seguiremos movilizándonos por su causa, y seguiremos denunciando de manera inquebrantable los abusos de una dictadura tiránica y sanguinaria como la marroquí, que además de tener a su pueblo sumido en la miseria, viola flagrantemente los derechos humanos en su territorio y condena al exilio a un pueblo entero ocupando sus tierras y expoliando sus recursos naturales para venderlos al capital extranjero.

Juan Antonio González Molina

Dragó cuenta que se folló en Tokio a dos crías de 13 años, una detrás de otra.



Según ha denunciado el periodista Xabi Larrañaga en el diario Noticiasdenavarra.com, “en su último libro, Fernando Sánchez-Dragó le cuenta a Albert Boadella que se folló en Tokio a dos crías de 13 años, una detrás de otra, y que lo volvieron loco”. El articulista denuncia lo sucedido y analiza lo que en su opinión constituye la última tendencia moderna: “La izquierda se ha vuelto beatorra, casi inquisidora, y la derecha por provocar se ha echado al monte”.

Por su interés informativo, reproducimos de forma literal el artículo publicado en noticiasdenavarra.com:

“En su último libro Fernando Sánchez-Dragó le cuenta a Albert Boadella que se folló en Tokio a dos crías de 13 años, una detrás de otra, y que lo volvieron loco. El delito ha prescrito, comenta muy cachondo, y añade que en verdad le violaron ellas. Sólo le falta pagar una ronda de anís a la cuadrilla e imitar a Torrente: es que las visten como putas. Recuerdo ciertas palabras de Umbral, que hablaba de calzarse a ninfas como de comer sugus. Todo está inventado.

Es la tendencia moderna. La izquierda se ha vuelto beatorra, casi inquisidora, y la derecha por provocar se ha echado al monte. Unos se escandalizan porque a un político se le escapa un "coño" en el mitin -¡sexista, machista!-; y otros, como Salvador Sostres, alaban la recia virilidad de nuestros bisabuelos, pues además de mujer tenían querida y encima se iban de fulanas. Qué machotes, aplaude el columnista de El Mundo. De modo que cuando el presidente endiosado afirma que prohibir el tabaco es de izquierdas, el presidente Dios responde que si le apetece conducir tras beberse una copa qué pasa, ¡hombre!, qué pasa. Ya lo dijo el profesor Neira al ser pillado en el control de alcoholemia: ¡vaya mierda de vida si uno no puede fumarse un puro, echarse un trago y pegarse un revolcón!

Los papeles están cambiados. La izquierda se encierra en el convento y en sus complejos. Empezó liando porros y acaba cerrando el estanco. Y la derecha abandona la sacristía y se las da de destroyer libertaria. Lástima que por ver quién la tiene más grande le ocurre a veces como al broncas del pueblo, que de tanto hacer trompos un día atropella a un vecino. O sea, delinque. Y no pasa nada. Frèdèric Mitterrand confesó que se acostaba con chaperos en Tailandia, y se encendió en Francia un debate acerca del turismo sexual. Aquí nos limitamos a reír las gracias. Con niñas de 13 años, el Dragó. ¿Tiene usted hijas, hermanas, sobrinas de esa edad? Qué casta, el tío, ¿eh? Y qué silencio en los medios”. (Artículo publicado en Noticiasdenavarra.com)

miércoles, 6 de octubre de 2010

La Herida de Chile



José Aylwin
Le Monde Diplomatique (Chile)


Frente a la protesta social mapuche por la imposición de inversiones o los impactos ambientales y culturales que estas provocan en sus comunidades, a la exclusión política y económica, el Estado ha impulsado en los últimos años una política de criminalización que ha llevado a la cárcel a decenas de mapuche acusados de cometer actos terroristas.

El bicentenario ha dejado al descubierto una de las heridas más profundas de Chile, la de su relación con los pueblos originarios. Aunque desde el gobierno y la prensa se hayan esforzado en esconder esta herida, las celebraciones oficiales, al igual que las privadas, no han podido ignorarla.

Se trata de una herida antigua, consecuencia de la forma cómo el Estado chileno se construyó -a través de la imposición y la fuerza- sobre los territorios de estos pueblos, en muchos casos bastante después de 1810. En el caso del extremo sur, por ejemplo, el establecimiento de la soberanía chilena sobre Tierra del Fuego resultó en el exterminio del pueblo selknam u ona. En el caso de los mapuche, el Estado se constituyó sobre sus territorios ancestrales, los que les habían sido reconocidos por los españoles a través de parlamentos, mediante el copamiento militar y la radicación forzada de sus comunidades en menos de un 5% de sus tierras de ocupación ancestral.

A las políticas de asimilación forzada del siglo XIX, siguieron las de integración cultural del siglo XX, y más recientemente, aquellas impulsadas desde el Estado que han resultado en la expansión hacia sus comunidades de las inversiones forestales, hidroeléctricas, acuícolas, así como en la apropiación de sus recursos naturales.

Frente a la protesta social mapuche por la imposición de dichas inversiones, o los impactos ambientales y culturales que estas provocan en sus comunidades, a la exclusión política y económica, el Estado ha impulsado en los últimos años una política de criminalización que ha llevado a la cárcel a decenas de mapuche acusados de cometer actos terroristas, hecho que ha preocupado a diversas instancias de derechos humanos de la ONU.

Es esta realidad la que 34 personas mapuche privadas de libertad en distintos penales del sur en virtud de procesos o condenas por hechos vinculados a la defensa de sus tierras, considerados por el Estado como terroristas, han dejado al descubierto a través de la huelga de hambre que impulsan, protesta que en los días del bicentenario superaba los 65 días de duración. La huelga mapuche tiene como fundamento el reclamo de un derecho humano básico, que ningún Estado que se precie de democrático puede desconocer: el derecho a un juicio justo. Los huelguistas mapuche exigen además, el término de los abusos y maltratos de agentes del Estado en contra de sus comunidades, los que han causado la muerte o afectado la integridad física y síquica de quienes las integran, incluyendo niños y ancianos.

La actitud del mundo político frente a esta ya larga huelga ha dejado mucho que desear; basta señalar que hasta un par de semanas antes del bicentenario, tanto el gobierno como la oposición habían prestado poca atención a los mapuche y a sus demandas. Así, mientras el gobierno se negaba a todo diálogo e impulsaba acciones judiciales para alimentar forzadamente a los huelguistas, sectores de la oposición condicionaban el debate de los temas planteados por los mapuche al término de la huelga de hambre. Parte importante de la prensa, además, silenció esta huelga, posiblemente pensando que ello terminaría por desmotivarla.

A pesar de ello, los presos mapuche prosiguieron la huelga, con la convicción de estar demandando lo justo. El inminente riesgo de muerte de los huelguistas y el temor a que ella opacase las celebraciones del bicentenario, como si estas no hubiesen sido bastante opacas, llevó al gobierno -luego de haber trascurrido más de 50 días de huelga- a presentar dos iniciativas legales; la primera para reforma la ley antiterrorista que se les aplica, y la otra para la reforma de la justicia militar que conoce algunas de las causas que se siguen en su contra. Posiblemente el mismo temor llevó a muchos en la oposición concertacionista a apoyar -tardíamente- las demandas de los huelguistas, y a reconocer que la aplicación de ley antiterrorista en los procesos que se siguieron en su contra bajo las administraciones de Lagos y Bachelet, fue errada.

Mesa de diálogo

Aunque los proyectos de reforma legal presentados por el ejecutivo para estos efectos presentaban serias deficiencias desde la perspectiva de los derechos humanos -al mantener como delitos terroristas acciones que no necesariamente tienen tal carácter, como el delito de incendio; o al mantener la competencia de la justicia militar para conocer los delitos que militares cometen en contra de civiles-, ellos abrieron las puertas a un debate en el parlamento sobre las causas detrás de los conflictos que han llevado a los mapuche a la cárcel, y sobre los mecanismos para poner término a su juzgamiento arbitrario.

En días previos al bicentenario, además, el gobierno accedió públicamente a establecer una mesa de diálogo exigida por los mapuche en huelga de hambre con sus representantes y abogados, y la Iglesia Católica manifestó su disposición a actuar como facilitadora de dicho diálogo. Lamentablemente, las esperanzas que los anuncios del ejecutivo pudieron haber generado en los mapuche en huelga de hambre se han visto frustradas en los últimos días. Ello en primer término por el anuncio realizado por el presidente Piñera en el marco de las celebraciones del bicentenario de conformar una mesa de dialogo con representantes mapuche en torno al Plan Araucanía, iniciativa incluida en su programa de gobierno a instancias de sectores empresariales, omitiendo toda referencia o inclusión a los urgentes problemas planteados por los huelguistas mapuche.

Plan Araucanía

Dicho plan se orienta a promover la superación de la pobreza que afecta a la región, y particularmente a los mapuche, a través de la inversión pública y privada, del fortalecimiento del desarrollo productivo, fomentando la inserción regional en los mercados nacionales y globales. Tal propuesta se basa en la premisa errónea de que los problemas que afectan al pueblo mapuche y su relación con el Estado están únicamente vinculados a su condición de pobreza y que estos se resuelven con la inyección de recursos económicos y el desarrollo productivo. No se aborda en ella otras dimensiones de los problemas de relacionamiento entre éste y otros pueblos indígenas con el Estado chileno, tales como la necesidad de restituir sus tierras, territorios y recursos de propiedad legal y/o ancestral que les han sido usurpadas, la de su exclusión de las instancias en las que se toman decisiones sobre los temas que les conciernen, o el desconocimiento de su derecho a asumir el control de sus propios asuntos en materias políticas, económicas y culturales.

No se trata de cuestionar la necesidad de que el gobierno impulse el diálogo y la consulta con los pueblos los indígenas cuando proponga iniciativas como el Plan Araucanía u otras medidas administrativas o legislativas susceptible de afectarles. Por el contrario, de acuerdo al Convenio 169 de la OIT ratificado por Chile, está obligado a ello. Sin embargo, tal como lo señala el mismo Convenio 169, uno de los requisitos de todo diálogo o consulta con los pueblos indígenas es que éste sea realizado de buena fe y de manera apropiada a las circunstancias (art. 6.2).

Un análisis más profundo del diálogo propuesto por el presidente Piñera, en el contexto del bicentenario en torno al Plan Araucanía, nos lleva a concluir que éste no cumple con estos requisitos esenciales de toda consulta de conformidad con el Convenio 169. Ello por cuanto al no abordar la problemática de los presos mapuche en huelga de hambre, distrae la atención de su crítica realidad de salud y de la urgente necesidad de dar respuesta a sus exigencias de justicia, relegando el diálogo con ellos a un segundo plano, como en la práctica ha ocurrido.

La mesa de diálogo propuesta por el gobierno, además, no es apropiada a las circunstancias, ya que, como bien saben sus autoridades, ellas requieren de la atención urgente de la problemática que afecta a los presos mapuche, y de la solución de sus demandas de justicia, única forma de contribuir verdaderamente a promover el anhelado “reencuentro histórico” con el pueblo mapuche y otros pueblos indígenas en el año del bicentenario.

Las posibilidades de una solución a las demandas de los presos mapuche, y con ello a la huelga se han visto seriamente deterioradas además por la negativa del ejecutivo a aceptar los cambios introducidos en el Congreso por parlamentarios vinculados a la defensa de los derechos humanos a los proyectos de reforma legal que este propusiera. En efecto, la eliminación de los delitos en contra de la propiedad como delitos terroristas, la limitación introducida a la facultad de los particulares para interponer acciones por delitos terroristas, y las limitaciones en el plazo de las policías para poner a los detenidos por estos delitos a disposición de la justicia, fueron eliminadas en la tramitación del proyecto de ley antiterrorista en la Cámara a instancias del ejecutivo. Con ello se diluye la posibilidad de que los proyectos de reforma legal den respuesta a las demandas mapuche, y por lo mismo, permitan superar la huelga de hambre.

Lejos de abordarse esta herida de Chile en el marco del bicentenario ella se ve profundizada como consecuencia de la actitud del gobierno de Piñera. Mientras Chile siga maltratando a sus habitantes más antiguos, como nos dijera hace pocos años el fallecido Premio Nobel de Literatura José Saramago, mientras se siga identificando como un “Estado-nación” y no reconozca plenamente la diversidad étnica y cultural que representan los pueblos indígenas, así como los derechos que les corresponden como tales, lamentablemente se mantendrá la herida que la huelga dejó al descubierto.

*Co Director Observatorio Ciudadano

© Le Monde Diplomatique, edición chilena

http://www.lemondediplomatique.cl/Jubilaciones-y-marea-negra,36.html

El uso de la fuerza policial en España y Cuba


La actuación de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado Español, en especial las unidades “anti-disturbios” de la Policía Nacional, están actuando de forma muy agresiva contra ciudadanos que ejercen de forma no-violenta sus derechos reconocidos constitucionalmente, tales como la manifestación o la huelga. Estas cargas y golpes no guardan ninguna proporción entre el “mal” que pretendían evitar y los medios utilizados y las lesiones causadas. En el Estado de Derecho el aparato estatal ostenta el monopolio de la violencia, pero sólo puede hacer uso de ella cuando es imprescindible y, siempre, de forma proporcionada.

Es llamativo el inmenso vacío legal del ordenamiento jurídico español en el que no se establecen las situaciones en las que la policía puede hacer uso de la fuerza. En un Reino donde hasta los calibres de los guisantes o aceitunas están regulados por el correspondiente reglamento, la policía tiene manos libres hacer uso de la violencia contra su pueblo. Sin duda la reciente herencia franquista sigue pesando mucho en el aparato represivo del Estado espñol.

A falta de normas internas, nos vemos obligados a acudir a los tratados internacionales firmados por España. En el marco de la ONU se aprobaron los “Principios básicos sobre el empleo de la fuerza y de armas de fuego por los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley” en los que literalmente se dice: “Actuación en caso de reuniones ilícitas 12. Dado que todas las personas están autorizadas a participar en reuniones lícitas y pacíficas, de conformidad con los principios consagrados en la Declaración Universal de Derechos Humanos y en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, los gobiernos y los organismos y funcionarios encargados de hacer cumplir la ley reconocerán que la fuerza y las armas de fuego pueden utilizarse solamente de conformidad con los principios 13 y 14.

13. Al dispersar reuniones ilícitas pero no violentas, los funcionarios encargados de hacer cumplir la leyevitarán el empleo de la fuerza o, si no es posible, lo limitarán al mínimo necesario.”

En conclusión, lo que dice este tratado y el sentido común es que ante manifestaciones de carácter pacífico se debe evitar el uso de la fuerza. Pues bien, la Policía Nacional española disolvió violentamente a vecinos que se oponían a unos derribos en el barrio valenciano del Cabanyal causando lesiones a ciudadanas que sólo pedían pacíficamente respeto a una sentencia judicial. También en Valencia, la Policía Nacional golpeó sin motivo a alguo aa los miembros de piquetes no-violentos, en la reciente huelga general, hasta mandar al hospital a varias jóvenes. En Getafe, la Policía Nacional fue más allá, disparando “al aire” para impedir el derecho que tienen los trabajadores a formar piquetes informativos.

Sin embargo, desde el gobierno del Reino de España, desde la oposición del PP y desde los medios de comunicación se siguen impartiendo lecciones de derechos humanos al resto del mundo, especialmente a Cuba y Venezuela. Se calificó como brutalidad policial la actuación de la Policía Cubana al disolver una manifestación ilegal de las “damas de blanco”. Aquí pueden ver dos vídeos de cómo actúa las policías cubanas y españolas y que cada uno saque sus propias conclusiones sobre cuál de ambos cuerpos respeta más al pueblo que debe servir.

Video de la Policía española agrediendo a manifestantes pacíficos en Valencia:

Policía Cubana ante una manifestación de las damas de blanco:


lunes, 27 de septiembre de 2010

Cómo se consiguió lo que hoy se defiende en la huelga del 29-S

Desde que la clase obrera en el Estado español comenzó a organizarse ha sido protagonista de numerosos movimientos huelguísticos para la defensa de sus derechos.

Una de las primeras huelgas que se producen en España es la de la Real Fábrica de Paños de Brihuega, en Guadalajara, en 1730. Pero es a raíz de la formación y desarrollo del movimiento obrero, tras la revolución septembrina de 1868, cuando la huelga general se establece como herramienta de lucha de la clase obrera. Los movimientos campesinos de finales del XIX en Andalucía tienen mucho ya de movilización popular. El desarrollo que tuvo entre 1870 y 1874 la Federación de la Región Española, así como entre 1880 y 1888 la Federación de Trabajadores de la Región Española, es buena muestra del avance del movimiento obrero. A inicios del siglo XX, Francisco Ferrer publica en Barcelona un periódico con una cabecera muy sugerente, La Huelga General. Entre 1902 y 1903 se producen numerosas huelgas para la mejora de la clase obrera. Esto lleva a que en 1904 en el Gobierno de Azcárraga apruebe la Ley del Descanso Dominical, uno de los primeros avances en materia laboral gracias a la presión huelguística.

La situación de los trabajadores obligados a ir a la guerra de Marruecos provocó una reacción en las organizaciones sindicales. Así, en 1909 y coincidiendo con el embarco de tropas a Marruecos tras el desastre del Barranco del Lobo, se convoca una huelga general en contra de la guerra y por la mejora de las condiciones obreras. Es la Semana Trágica de Barcelona, que termina con una fuerte represión y con cinco fusilamientos, entre ellos el de Ferrer.

En 1910 nace la CNT y un año después es protagonista de la huelga general que se convoca, lo que supone su ilegalización en 1911. En Barcelona se produce la llamada huelga de La Constancia, en 1913, que está encabezada por mujeres.

La huelga general revolucionaria de agosto de 1917 vino de la mano de un pacto tácito entre CNT y UGT. La represión por parte del Gobierno fue brutal y el Comité de Huelga acabó en pleno en la cárcel. En 1918 se produce la huelga de La Canadiense, empresa barcelonesa de electricidad. Esta huelga provoca una negociación con Gobernación que lleva a la aprobación de la jornada de ocho horas de trabajo, una reivindicación histórica del movimiento obrero.

La dictadura de Primo de Rivera pone fuera de la legalidad a las organizaciones revolucionarias, por lo que la lucha se desarrolla en otros campos. Al proclamarse la República en 1931 y coger el Ministerio del Trabajo el ugetista Francisco Largo Caballero, hay una parte de las reivindicaciones obreras que son concedidas. Pero no todas. Ya en mayo de 1931 el Sindicato Único Telefónico de la CNT proclama una huelga general. Y tanto ugetistas como cenetistas, al no ver cumplidas las expectativas laborales con la República, protagonizan varios movimientos huelguísticos entre 1931 y 1933. Al producirse la victoria de la derecha en noviembre de 1933, la CNT declara una huelga general revolucionaria para diciembre de ese año, que fracasa. Durante 1934 la estrategia de acción directa consigue algunas victorias laborales, como en la huelga de camareros en Madrid. Pero el mayor movimiento revolucionario se produce en octubre de 1934, cuando ya es un hecho que el avance de la derecha amenaza las libertades y los derechos conquistados. La huelga triunfa tan sólo en Asturias, donde un pacto de socialistas, anarquistas y comunistas lleva incluso a la proclamación de la República Socialista y del comunismo libertario en numerosas zonas. La represión fue cruel.

Queda recordar la importantísima huelga de la construcción que se declara en la primavera de 1936, con un gran comité de huelga entre la CNT y la UGT en Madrid, que lleva a la cárcel a militantes de primera línea como Cipriano Mera. Con el inicio de la Guerra Civil, la batalla se traslada a otro campo y la victoria de las fuerzas golpistas contra la República lleva al movimiento obrero a una larga noche de represión y de crimen.

TRES MOVILIZACIONES EN TRES MOMENTOS CLAVE

‘51: BARCELONA Y LOS TRANVÍAS

El aumento del precio del billete de los tranvías en Barcelona dio lugar a una de las huelgas principales llevadas a cabo durante el Franquismo. Esta protesta consistió en una huelga el 12 de marzo que duró varios días más y en el boicot al transporte público que se extendió a Madrid y que en Barcelona tuvo como consecuencia que el Gobierno retirase la subida del transporte. A partir de aquella experiencia se dieron más episodios de huelga en el País Vasco o Pamplona.

‘76: EL DESPERTAR DE LA PESADILLA

Como ha dejado escrito el militante del PCE y de CC OO Víctor Díaz Cardiel, las principales huelgas de la Transición alcanzaron un nivel muy alto de participación. En enero se paralizaron sectores como el transporte, la banca, los seguros, la construcción, el metal e incluso las artes gráficas. En Madrid, la policía detuvo durante esos días a más de 200 sindicalistas. La huelga estuvo marcada por el cambio político provocado por la muerte del dictador.

‘88: LA HUELGA DE LA TELE

La pantalla de televisión con la carta de ajuste fue el primer síntoma de que la huelga del 14 de diciembre de 1988 se había ganado. El paro, convocado contra la reforma del mercado laboral proyectada por el Gobierno de Felipe González, fue seguido por más de ocho millones de trabajadores. Muchos bares, restaurantes y comercios se unieron a la huelga, que fue convocada por UGT y CC OO y paralizó el transporte y la industria en las grandes ciudades.

Fuente: http://www.diagonalperiodico.net/Como-se-consiguio-lo-que-hoy-se.html

29-S Pelear el ahora para gozar el mañana

“A las tres de la tarde pararon los astilleros de Nervión y luego todas las fábricas. Todos juntos, como un torrente humano, fueron a los Altos hornos; muy pronto, los obreros de los Altos hornos de Astilleros y de “La Vizcaya” se sumaron a la huelga y a las manifestaciones… La huelga se extendía como una mancha de aceite y en aquel atardecer había 21.000 trabajadores en huelga, es decir el 99 por ciento del censo obrero de Bilbao y de la periferia”.
Capítulo IV de “Historia del movimiento obrero español”, de Núñez de Arenas y Manuel Tuñón de Lara.

Ni por torpeza ni por cobardía el gobierno correa de trasmisión de la banca y los monopolios hace sufrir a los millones de parados, a los millones de subempleados, a los millones de familias trabajadoras, lo hace por puros y duros intereses económicos de sus representados y defendidos: extorsionadores que provocan desastres sociales y desequilibrios que ya se llevan por delante más suicidios que muertos en accidentes de tráfico. El gestor del capital, Zapatero, ha asegurado a sus señores en Nueva York que tomará todas las medidas que se consideren necesarias contra los trabajadores, y les ha presentado como ejemplo las que ha puesto en marcha bajo el título “Reforma laboral”. Les ha ido a presentar las pruebas de que cumple con el programa de la patronal, les ha llevado los libros con los resultados de la socialdemocracia y, les ha hablado de cómo prepara el terreno para el siguiente gestor. Sabe del nuevo equipo de la derecha y está enseñando a los tribunos del imperio sus credenciales para que le den un puesto desde el que pueda llevarse el pago por su servicio.

La huelga del 29 debe tener un día 30 y más, de lo con erario los de la clase de lo común, la clase de la mayoría, la clase de la vida exprimida por unos privatizadores, vamos a ir retrocediendo hasta aquellos niveles en la plaza donde el mayoral escogía, según su gusto y el mandato que llevaba, la mano de obra, no a personas si no a subhumanos.

A Zapatero y su prole, muertos electoralmente hace tiempo, ya no les preocupa presentarse ante los trabajadores como un cadáver corrompido a los pies de los usureros a los que sirve, saben que solo engañan a los inocentes ciegos y sordos, que no son pocos, pero están contentos porque ha conseguido, el y su prole, entregar a gran parte del electorado a la derecha más derecha que ellos mismos. Objetivo cumplido.

Una vez afianzado el encargo de facilitar el robo y el crimen económico, político y social, no le importa morir a la vista de todos, eso es lo que menos le asusta, le asusta la fuerza obrera. Y para desanimar a cuanto pueda levanta la voz diciendo que va a seguir adelante. El conglomerado multinacional, la Internacional Capitalista, propone, y su correa de transmisión socialdemócrata se lo dispone.

Un ejemplo de algo que afecta al trabajo, a su carácter y a las condiciones de futuro, que el gobierno ha sacado en estos días y queda oculto: El presupuesto para investigación científica se congela, se recorta, se encoge, se retrotrae, y a eso se añade la eliminación de becas a estudiantes e investigadores, con lo que en vez de incentivar la creación, la búsqueda de salidas, la mejora social, paralizan el trabajo que manifiesta la necesidad de futuro mejor, y condena a las próximas generaciones de investigación a un entorno sin indicadores, a una situación de parálisis, a la obediencia regida por el inmediato desconocimiento, el abandono del pensar social, y así abrir más paso, todo el paso que puedan, a la frivolidad, a la pereza de pensamiento.

El día 29 de septiembre desde la primera hora, noche, entrará por las ventanas una luz crepuscular, la huelga, y al terminar el mismo día 29 quizá veamos, y si no en los días siguientes, si se va apagando o encendiendo esa luz que es la de los trabajadores. En el otro lado esperan el gobierno antiobrero y sus señores: corruptos, déspotas, maníacos, insolventes, explotadores, quienes no pagan ni el salario pactado y quienes quieren no pagarlo, los que han empezado a llevarnos a la vida de deportados, temporeros, desgraciados, y nos prometen que veremos a nuestro alrededor, a los nuestros y a nosotros mismos, desarrapados, hambrientos, moribundos, para enriquecerse aún más. Esa es la crisis capitalista abriéndose en canal.

Pelear el ahora para gozar el mañana. A la calle que ya es hora. El 29 de septiembre nos vemos en la calle.

Ramón Pedregal Casanova es autor de “Siete Novelas de la Memoria Histórica. Posfacios”, editado por Fundación Domingo Malagón y Asociación Foro por la Memoria. Posfacios (www.asociacion.foroporlamemoria@yahoo.es)

viernes, 24 de septiembre de 2010

Razones y datos para una huelga general de la ciudadanía

Hoy, dentro de nuestra campaña por la necesidad urgente de hacer Huelga General, publicamos un texto firmado por Alberto Montero Soler, profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Málaga. Muy Interesante...

Estamos a una semana de la huelga general del día 29 de septiembre y los ánimos están caldeados. Los argumentos que la justifican se van consolidando con cada día que pasa ante la deriva que ha tomado la política económica de un gobierno que se apellida socialista pero que está aplicando una política de ajuste al más puro estilo thatcheriano, con un presidente que no duda en vanagloriarse ante los tiburones de Wall Street de lo bien que ha hecho las reformas que aquellos, entre otros, demandaban.

A nadie se le escapa a estas alturas que se trata de una política de ajuste que está haciendo recaer su peso de forma directa e indirecta sobre quienes que nada han tenido que ver con el origen de la crisis: trabajadores y desempleados.

Así, en un ejercicio de cinismo de difícil parangón, este gobierno ha solicitado esfuerzos, sacrificios, sangre, sudor y lágrimas de quienes más se están viendo perjudicados por la crisis; los mismos que, por otra parte, son los que menos se beneficiaron de los años de bonanza que la precedieron.

Y es que debemos borrar de nuestro imaginario colectivo la idea de que los años de crecimiento económico fueron años dorados para los trabajadores de este país porque esos años también fueron:

de incremento en la precarización de las relaciones laborales: si en 1998 la tasa de temporalidad era del 32%, en 2006, después de los intensos años de crecimiento de la economía española, el porcentaje había aumentado hasta el 34%.

de reducción del porcentaje que supone la masa salarial en el total de la renta nacional a pesar de ser años de intenso crecimiento del empleo: si en el año 2000 el 49,5% de la renta nacional correspondía a la masa salarial, en 2009 había bajado medio punto y se situaba en el 49% a pesar de que la tasa de empleo en esos años había aumentado en unos quince puntos, síntoma inequívoco de que la economía española generaba empleos de menor salario.

de pérdida de poder adquisitivo de los salarios: mientras que los ingresos anuales de los trabajadores aumentaron en un 35,15% entre 1998 y 2009, en ese mismo periodo los niveles de precios habían aumentado en un 44,7%, es decir, los salarios habían perdido casi 9 puntos porcentuales de su poder adquisitivo.

de profundización en la desigualdad en la distribución de la renta: mientras que entre 1998 y 2008 los beneficios de las mayores empresas españolas aumentaron en un 73%, los costes laborales tan sólo lo hicieron en un 3,7%. Es más, España sigue teniendo unos costes laborales por hora que lo distancian enormemente de las principales economías europeas: así, frente a un coste laboral por hora de 16,36 euros en 2007 en Francia ese coste era de 31,24 euros y en Dinamarca de 34,74 euros.

Unos años de supuesta bonanza a los que le han seguido estos que llevamos de crisis y que, por tanto, también están siendo

de incremento exponencial del desempleo: en estos momentos la tasa de desempleo española duplica la de la media comunitaria, situándose en el 20,3% de la población activa.

de reducción de los salarios nominales: baste con recordar la reciente disminución del 5% del sueldo de los funcionarios públicos.

de pérdida de poder adquisitivo de los salarios: en el segundo trimestre de 2010 se ha registrado la menor subida salarial de la última década, un 0,4% de media -es decir, apenas han aumentado-, con el agravante de que el coste de la vida medido a través del IPC creció durante ese trimestre en un 1,6%, es decir, cuatro veces más.

de incremento de la pobreza: baste señalar que más de 630 mil hogares de este país –esto es, el 3,7% de los mismos- carecen de ningún tipo de ingresos y viven bien de la caridad bien de la economía sumergida y que ese número se ha multiplicado por cuatro en los últimos cuatro años. Sirva también recordar que en 2009 el 10,8% de los adultos entre 18 y 55 años y el 9,9% de los niños vivían en hogares donde ninguno de sus miembros trabajaba y no olvidemos tampoco que el porcentaje de personas que viven por debajo del umbral de pobreza no ha bajado en ningún año del periodo de crecimiento económico del 19,5% y, por tanto, es más que previsible que los próximos datos disponibles nos muestren también su crecimiento exponencial.

de “mejora” en el porcentaje de precarización por la vía de no renovación de los contratos temporales y, aún así, seguimos siendo el segundo país de la Unión Europea con más temporalidad (25,4%) después de Polonia.

de insuficiencia de los ingresos salariales para satisfacer las necesidades mínimas de los trabajadores: en 2008, la tasa de trabajadores en riesgo de pobreza era del 10,6% y el número de personas que estaban empleadas pero que necesitaban de un segundo trabajo casi se había duplicado entre 1997 y 2009.

de asimetría en el tratamiento fiscal de los salarios frente a las rentas del capital: en este caso el dato es europeo y nos indica que en 2008 la carga fiscal que soportaban las rentas del trabajo (el 16,7%) duplicaba la que aguantaban las del capital (8,6%) por término medio en la Unión Europea.

En definitiva, años de supuesta bonanza a los que han seguido ajuste económico y social puro y duro, sin contemplaciones.

Una huelga general ciudadana

Sin embargo, y a pesar de su necesidad incuestionable, esta huelga tenía que haber sido planteada desde el primer momento desde una perspectiva diferente a la que se ha revestido -esto es, como una huelga de los trabajadores-, a pesar de que, probablemente, no había más posibilidad que plantearla en esos términos.

Me explico. En una sociedad en que los movimientos sociales se encuentran casi desactivados gracias a la tarea sistemática de eliminación de los espacios de encuentro público, de desprecio de las formas de organización colectiva y de fomento del individualismo más exacerbado, sólo unos sindicatos mayoritarios muy debilitados en su legitimidad y credibilidad podían ser los convocantes y, por tanto, el eje de la reivindicación que da sentido a esta huelga necesariamente estaría centrado en la cuestión laboral y su deterioro.

Sin embargo, esta huelga general tiene justificaciones más amplias que trascienden el ámbito laboral a pesar de que éste sigue siendo su eje fundamental porque el reconocimiento de una gran parte de los derechos sociales está vinculado a la participación previa en el mercado de trabajo. Y son más amplias porque la ofensiva neoliberal que ha orquestado este gobierno para, según ellos, sacarnos de la crisis afecta a todos los ciudadanos, a su bienestar y a derechos sociales básicos que ven mermadas sus posibilidades de hacerse efectivos. Es por ello que el llamamiento debiera haberse hecho a toda la ciudadanía, no solicitando su apoyo sino su participación activa. Es decir, había que haber convocado una huelga general ciudadana.

Y es que la huelga sólo puede ser un éxito si cuenta, de entrada, con la participación de los más de cuatro millones de personas que están desempleadas. Ese día los desempleados de este país deben entender que la razón de su desgracia no es culpa de los sindicatos y que, aún pudiendo haberse sentido desamparados por ellos, sólo en un apoyo táctico, al menos por ese día, podrán encontrar esos sindicatos vías para su regeneración. Será entonces, ya pasada la huelga, el momento de exigirles responsabilidades por lo que tuvieron que haber hecho y no hicieron, de reclamarles un cambio de rumbo y proponerles que se sitúen a la vanguardia de un movimiento de regeneración social que centre el recuperación de los vínculos de solidaridad y el respeto y defensa de lo público el eje de su actividad. Pero, insisto, ya después de la huelga y en una situación de empoderamiento; castigarlos ahora sería castigarnos a nosotros mismos y pasar a enfrentarnos solos y de rodillas a la ley del mercado.

Y trabajadores y desempleados deben sentirse acompañados por el resto de la ciudadanía porque, en definitiva, esta crisis nos afecta a todos pero proporcionalmente mucho más a quienes menos tienen.

De hecho, si hay algo frente a lo que indudablemente hay que posicionarse ese día es frente a la asimetría tan brutal con la que este gobierno ha enfrentado la distribución de los costes de la crisis: con independencia de que la misma acabara golpeando a todos los ciudadanos, el gobierno no ha dudado en proteger a bancos e instituciones financieras, para salvaguardar el buen nombre de un sistema bancario que no tuvieron empacho en promocionar como uno de los más sólidos del mundo.

Para ello, han hecho recaer el peso del ajuste sobre el resto de la población: trabajadores que pasan a ingresar las colas del paro o que ven reducido su salario; desempleados que asisten al agotamiento de sus prestaciones sin que se les ofrezcan más que unas ayudas de miseria que necesariamente los abocan a la economía sumergida o a la exclusión social; pensionistas que ven congeladas sus pensiones y, por tanto, reducido su ya de por sí menguado poder adquisitivo; pequeñas y medianas empresas que se ven ahogadas y abocadas al cierre por la restricción crediticia impuesta desde el sistema financiero, agujero negro al que llegan los fondos del Banco Central Europeo y de las emisiones de deuda avaladas por el Estado y que acaparan sin permitir que fluya hacia quienes los necesitan y demandan.

Todos ellos, sin excepción, debieran sentirse interpelados por esta crisis y extraer de ella sus conclusiones. Y la conclusión, a mi modo de ver, no es más que una; la misma que provoca que la población francesa, por ejemplo, salga masivamente a las calles para defender sus derechos sociales: o de una vez por todas se lanza el mensaje de que no estamos dispuestos a pasar por el aro de un programa de ajuste que centra en la clase trabajadora y en el raquítico Estado de bienestar español el centro de recorte o atengámonos a las consecuencias.

Unas consecuencias que nadie debe esperar que sean meramente coyunturales o que pasarán rápidamente. Que nadie se llame a engaños: por mucha palabrería con la que se quiera ocultar, esta crisis va para largo y sus perspectivas de finalización apuntan a un futuro más bien distante y en el que nada asegura que se recuperen los niveles de bienestar y empleo de estos años atrás. De hecho, no tardarán en aparecer economistas liberales y servicios de estudios de instituciones financieras que afirmen que la tasa de desempleo estructural de la economía se ha elevado y que, por lo tanto, debemos acostumbrarnos a vivir con un mayor desempleo o que hay que seguir profundizando en las reformas porque las rigideces del mercado de trabajo impiden disminuir dicha tasa.

Así que, o plantamos cara ahora, de una vez por todas, o acabarán lloviéndonos piedras.

Alberto Montero Soler (amontero@uma.es) es profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Málaga y puedes leer otros textos suyos en su blog La Otra Economía.

jueves, 23 de septiembre de 2010

TODOS Y TODAS A LA HUELGA!!!

Desde hoy y hasta el día 29 en el que está convocada la Huelga General, desde la administración de este blog iremos colgando cada día reflexiones de personas, partidos, asociaciones o grupos sociales de todos los ámbitos profesionales, sociales y laborales aludiendo a la necesidad de Hacer Huelga el Próximo día 29. Os dejamos los dos primeros artículos, uno de Juan E. Tur, periodista de L'informatiu.com, y un comunicado de Nexo joven aludiendo a la necesidad de que los jovenes apoyen esta Huelga.



LO DEL 29 SERÁ UNA HUELGA

Aún falta una semana pero la presión ya es asfixiante. Me refiero a la de los que llevan las riendas del fracasado sistema en que vivimos y que llevan poniendo todos los medios con que cuentan a su disposición -nunca mejor dicho- para tratar de hacer fracasar la Huelga General del próximo día 29 y con ello hacer a los españoles comulgar con otra -una más- de sus ruedas de molino. Sí, he escrito "sistema" y me he referido a unos señores diciendo que "llevan sus riendas", y seguro que algunos ya han pensado a esas alturas que soy otro chiflado antisistema; seguramente los mismos que por norma general no se plantean cuestiones como por qué le ha dado ahora a todos los medios de comunicación de masas españoles -los de derecha y los de menos derecha- por criticar el sindicalismo y el derecho legítimo de huelga.
En fin, el caso es que los pocos que tienen la mayoría del dinero y con él, los grandes medios (incluidos todos sus voceros), tras convencer al personal de mentiras como que la supresión del impuesto de patrimonio que solo les afecta a ellos es una "bajada de impuestos general"; que la implantación de un impuesto a las transacciones financieras internacionales -que también les afectaría básicamente a ellos- es algo "imposible", "irrisorio" o "descabellado"; que para solucionar la crisis que crearon especuladores como ellos, la pérdida de derechos laborales por parte de los trabajadores es una medida "imprescindible" e "inevitable"; o que lo que es bueno para el "mercado" -como las rebajas salariales- es bueno para los trabajadores; los mismos que han convencido a media España de todo eso, ahora quieren darnos la puntilla.

Primero empezaron por criminalizar a los sindicalistas. Es lógico, gracias al sindicalismo y sus acciones desde la revolución industrial los ciudadanos hemos pasado de trabajar en semiesclavitud a tener convenios laborales, mejoras salariales, jornadas más reducidas, jubilaciones y planes de pensiones, seguros e indemnizaciones por accidentes laborales, vacaciones, permisos por maternidad y paternidad, etc. Como salta a la vista, no hay peores personas para la sociedad que los sindicalistas. Y ahora, lo que criminalizan es la huelga en sí. Los huelguistas no deben protestar ni molestar. Que se nieguen si quieren al retraso en la edad de jubilación, que protesten porque el despido sea cada vez más fácil y con ello se abarate la mano de obra y por tanto los salarios que llegan a casa si uno tiene suerte de tener empleo. Pero que lo hagan en casa, y si pueden en una habitación insonorizada.

Ahora dicen que los sindicatos quieren paralizar el transporte el próximo miércoles, como si eso fuera malo (¿desde cuándo los trabajadores del transporte no puede reivindicar sus derechos laborales?). ¿Pero qué se han creído que va a tener lugar la semana que viene? ¿Un guateque? Y tanto que quieren paralizarlo, ellos y los trabajadores que no estamos dispuestos a perder nuestros derechos ganados con el sudor y la sangre de nuestros mayores. Aquellos los que no les importe que se facilite su despido, ni que se les dificulte alcanzar su jubilación, o que se les haga pagar con su esfuerzo los desmanes de los especuladores, podrán ir a su trabajo el día 29; pero el resto, si podemos, claro que queremos que el país se detenga. Porque o se detiene y tiemblan los que mandan y esa oposición que no se opone (menudo paripé el del PP), o habremos perdido muchísimo. ¿Qué prefieren, una huelga edulcorada o una de esas que vemos en Francia mostrando a unos trabajadores y a un pueblo que nunca da un paso atrás? A mí no me cabe duda. Que lo del 29 sea una huelga, y al "progre" que en los medios ponga en duda el derecho a huelga táchenlo de su lista. No es de fiar.
Juan E. Tur

Fuente: http://www.linformatiu.com/nc/opinio/detalle/articulo/lo-del-29-sera-una-huelga/

LOS JOVENES TAMBIÉN TENEMOS MOTIVOS PARA APOYAR LA HUELGA

El Gobierno estatal, al servicio de los grandes capitales y siguiendo los dictámenes de la Unión Europea, se dispone a aplicar, entre otras medidas anunciadas, una contrarreforma laboral cuyos ejes fundamentales son el abaratamiento del despido, la precarización de las condiciones laborales, así como una mayor temporalidad en los contratos.

La reforma laboral del Gobierno deja sin garantías laborales a nuestros jóvenes.

Además de no servir para crear empleo (al contrario será más fácil y barato despedir pues no se contemplan más causas para hacerlo y se reducen las indemnización), se sigue condenando a la juventud a la temporalidad y precariedad, pues se mantienen los múltiples tipos de contratos temporales y se amplían las competencias de las empresas de trabajo temporal, lo que facilitará los contratos por días, o incluso por horas.

Los/as jóvenes, estamos viendo como nuestro futuro nos está siendo negado, sufriendo en estos últimos años un retroceso brutal en lo que a derechos laborales, civiles y sociales se refiere, siendo estas últimas medidas un nuevo golpe en esta dinámica.

Por otro lado, se va perfilando un sistema educativo al servicio del capital cuyos pilares fundamentales son la elitización y la mercantilización de la educación. Ante esto, la juventud no puede quedarse parada. Es hora de que tome un papel protagonista y se levante contra los planes de un gobierno y una patronal que no ve otro futuro para nosotros/as que el paro y la esclavitud asalariada.

Desde Nexojoven invitamos a los jóvenes a que apoyen la huelga general y a participen en la concentración que el Foro Social Portuense realizará el mismo día 29 de septiembre a las 7 de la tarde en la Plaza Isaac Peral.
Es una buena ocasión para demostrar que llevamos la esencia de la reivindicación y el inconformismo, por eso debemos dar un golpe encima de la mesa para mostrar que no estamos de acuerdo con la reforma laboral del Gobierno.

Los jóvenes debemos darnos cuenta de que nos encontramos con una de las reformas más graves, que ha sido elaborada a la carta y que perjudica seriamente a los trabajadores, ya que no servirá para crear más empleo ni para reducir la temporalidad laboral además de que los despidos sean más fáciles y más baratos, que privatiza los servicios públicos de empleo y que facilita al empresario la modificación de la condición laboral.

http://www.andaluciainformacion.es/portada/?a=141505&i=99&f=0

domingo, 13 de junio de 2010

LA GUERRA DE LA COPA DEL MUNDO

Por Pepe Escobar
La legendaria divinidad del fútbol Diego Maradona ha prometido que si Argentina, el equipo que dirige, gana la Copa del Mundo en Sudáfrica que comienza el viernes, recorrerá desnudo el Obelisco en el centro de Buenos Aires. Un semejante striptease especial seguramente divertiría a una “comunidad internacional” exhausta que encara las mismas antiguas sanciones contra Irán, los drones en AfPak, las invenciones de Israel, los enfrentamientos en Corea, los colapsos en Europa, el crecimiento de China y el vertido de BP.
Ante todo, dejemos algo en claro. No hablamos de soccer [nombre dado al fútbol en EE.UU.] Es fútbol, como los británicos lo inventaron (aunque los chinos –¿quién iba a ser?– ya pateaban una pelota hace 5.000 años). Y el fútbol, no el soccer, es el máximo narcótico de la gente frenéticamente consumido en todo el mundo. El formidable historiador británico Eric Hobsbawm ha señalado cómo el fútbol muestra el conflicto esencial de la globalización: la relación muy compleja entre el sobre-comercialismo y el profundo apego emocional en lo que se refiere a cada uno de los fanáticos del deporte.

El conflicto existe incluso cuando fanáticos que miran los partidos en el terreno son tratados ahora como simples extras en lo que ahora es cada Copa del Mundo: un megaespecial de televisión de un mes de duración con estrellas que son el equivalente futbolístico de megaestrellas de Hollywood. Fútbol es la mayor industria del entretenimiento global –y también un imán para el lavado de dinero-.

¿Cuánto vale el futbolista del mundo del año, Lionel Messi de Argentina? ¿150 millones de dólares, 200 millones, 300 millones? Otros jugadores son también conocidos en todo el mundo: Cristiano Ronaldo de Portugal, Didier Drogba de Costa de Marfil, Wayne Rooney de Inglaterra, (y luego tenemos a los muy lamentados ausentes como Ronaldinho de Brasil –no seleccionado– y el lesionado capitán alemán Michael Ballack).

En todo el creciente mundo en desarrollo, y en toda Europa, el fútbol es el deporte más globalizado porque en el subconsciente colectivo rompió de alguna manera el patrón forjado en EE.UU. –Hollywood, música pop, novelas en la televisión– todo lo que tiene que ver con la cultura de masas. El poder estadounidense no puede satisfacer por sí solo el deseo global de fantasías ritualistas masivas –jugar por jugar, jugar como una metáfora para la vida misma, jugar como guerra-. En el fútbol, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas –con poder de veto– son realmente Brasil, Italia, Argentina, Alemania y un activo grupo que compite por el quinto lugar, desde Inglaterra y Holanda a España y la Costa de Marfil.

El fútbol permite compasivamente que se reconstruya una noción juguetona de identidad nacional: guerra por otros medios (juguetones). Escuchad el sonido de un millón de vuvuzelas –los instrumentos sudafricanos parecidos a una larga trompeta que serán un fondo extremadamente audible de los partidos; juegos de guerra es lo que ahora habrá en Sudáfrica-. Pero de un cierto modo sigue existiendo un sentimiento fastidioso, como si a fin de cuentas hubiera sido siempre el mismo maldito vencedor.

Vosotros jugáis, nosotros cobramos

El destacado escritor uruguayo –y fanático del fútbol– Eduardo Galeano, dijo una vez: “La FIFA es el FMI del fútbol”. De manera muy parecida al Fondo Monetario Internacional, la Federación Internacional de Asociaciones de Fútbol es obscenamente rica, extremadamente poderosa y dirigida como un club hiperexclusivo.

La FIFA fue fundada en 1904. Sólo 310 personas trabajan en la sede en Zúrich. Y sólo unos 1.000 trabajan en los asombrosos 208 países miembros (“sólo” 192 naciones son miembros de la ONU, que emplea a más de 40.000). Los 24 miembros del consejo de la FIFA –a los que paga unos 50.000 dólares al mes– pasan su precioso tiempo viajando por el mundo y haciendo tratos con estados-naciones y corporaciones. De un modo muy similar al FMI, la rotación de personal es mínima. La mayoría de los empleados de la FIFA han ocupado sus puestos durante más de 15 años.

La FIFA es responsable de la comercialización de cada producto vinculado al fútbol profesional, el patrocinio y los derechos de la televisión. Está en el epicentro de un mercado de 250.000 millones de dólares. En 2009, la FIFA ganó 1.000 millones de dólares. Sólo con la Copa del Mundo en Sudáfrica, la FIFA recibió 3.800 millones de dólares.

Como ícono del capitalismo salvaje, la FIFA nunca pierde dinero. Está totalmente asegurada. Para esta Copa del Mundo y la próxima en 2014 en Brasil, eso asciende a 650 millones de dólares. En cuanto a los gobiernos nacionales, esos tratos no son tan ventajosos. El gobierno sudafricano planificó el gasto de 450 millones de dólares para esta Copa del Mundo. Los costes crecieron a no menos de 6.000 millones; y siguen aumentando. Esto incluye la construcción de nueve estadios nuevos y la reconstrucción de otros cinco. Se espera que el de Durban se convierta en un hito al estilo del museo Guggenheim de Bilbao.

Sin embargo, el muy elogiado tren de alta velocidad de Pretoria a Johannesburgo está retrasado. Sólo un trecho ha sido abierto entre el aeropuerto de Johannesburgo y el lujoso vecindario Sandton, la milla cuadrada más acaudalada (sobre todo blanca) en África, donde residirán los cerca de 200 delegados de la FIFA, y su presidente el superburócrata Sepp Blatter, dormirá en las falsas Torres Michelangelo protegido por cinco guardaespaldas, con acceso a un baño en suite al estilo Disney así como a un mini bar personalizado con el mejor chardonnay sudafricano y con cubos de hielo hechos con agua de Evian.

Cualquier país que desee organizar una Copa del mundo debe someterse virtualmente a la autoridad de la FIFA, lo que incluye cambios en la legislación nacional. Hace cuatro años, el parlamento de Sudáfrica atribuyó a la Copa del Mundo el estatus de “evento protegido” regido por una legislación específica. El país organizador debe ceder a la FIFA los derechos para todo, desde la publicidad y el mercadeo hasta el control del perímetro que rodea los estadios (La FIFA es de hecho un Estado soberano alrededor de todos los estadios en Sudáfrica). De un modo muy similar al FMI, la FIFA no es un organismo humanitario. Para las corporaciones asociadas, la tarea de la FIFA es abrir mercados, África en el caso actual. A continuación describo un ejemplo de cómo trabaja realmente la FIFA.

Un estadio en Athlone, un suburbio pobre de Ciudad del Cabo de mayoría “de color”, habría podido asegurar numerosos puestos de trabajo en el área y ser el catalizador para un proceso de pavimentación de calles, construcción de nuevas casas y la mejora del transporte público. En su lugar, la FIFA prefirió el estadio Green Point construido entre el mar y la tarjeta postal favorita de Ciudad del Cabo, Table Mountain, a cinco minutos de un centro comercial de lujo y cerca de un campo de golf –y financiado con fondos públicos-.

Un inspector de la FIFA dijo al periódico sudafricano Mail and Guardian que miles de millones de espectadores no desearían ver “chabolas y pobreza” en la televisión. Como si la Copa del Mundo no se estuviera realizando en un país con casi 40% de desempleo, en el cual la mitad de la población vive con menos de un dólar al día. El semanario alemán Der Spiegel por lo menos puso una parte en perspectiva, con la publicación de un informe especial en el que compara la sed de Europa por jóvenes futbolistas africanos con una nueva trata de esclavos.

Numerosos estudios académicos coinciden en que es más razonable que un país anfitrión de la Copa del Mundo construya lo que necesita en infraestructura que gastar una fortuna en un evento que en última instancia sólo beneficia a los organizadores y a los patrocinadores corporativos. Los productos autorizados disponibles en el país durante el Mundial son todos importados de China. Cuando la Copa del Mundo haya terminado el 11 de julio, no menos de 150.000 trabajadores en Sudáfrica perderán sus puestos de trabajo.

La identidad de dios

Sin embargo, la mayor parte del mundo no es consciente de todas las distorsiones; el deslumbrante atractivo del fútbol como farándula es demasiado seductor. Además, una Copa del Mundo todavía tiene que ver sobre todo con capas y más capas de intriga bizantina que alimenta la “guerra”; guerra con todos sus comandantes y soldados condecorados, desde el “Rooney asiático” Jong Tae-se, uno de los pocos norcoreanos que hizo sonreír verdaderamente al Querido Líder Kim Jong-il, hasta el ex pareja de Paris Hilton y portada de Vanity Fair Cristiano Ronaldo (“No juego solo y no hago milagros”).

………

Pepe Escobar es autor de Globalistan: How the Globalized World is Dissolving into Liquid War (Nimble Books, 2007) y Red Zone Blues: a snapshot of Baghdad during the surge. Acaba de publicar su nuevo libro Obama does Globalistan (Nimble Books, 2009). Puede contactarse con él en: pepeasia@yahoo.com

(Copyright 2010 Asia Times Online (Holdings) Ltd. All rights reserved.

viernes, 11 de junio de 2010

LOS PERDEDORES DEL MUNDIAL


En la puerta hay un pequeño piquete de vigilancia que pregunta adónde vas. "Tengo una cita con el obispo". "Un momento" responde el improvisado guarda antes de mirar en una lista para comprobar que se espera a un periodista a esta hora. La Catedral Metodista de Johannesburgo es un colosal edificio construido con la mentalidad de mostrar la gloria y poder de su iglesia en el mismo centro de negocios de la ciudad. Pero hoy su tamaño se ha aprovechado para otros fines, pues es capaz de albergar hasta 2.000 refugiados africanos -sobre todo zimbabuenses, aunque también los hay de países como el Congo, Ruanda, Sudán o Somalia- "apadrinados" por el obispo Paul Verryn.

Verryn es un viejo conocido de las luchas sociales sudafricanas desde los años ochenta, cuando era pastor de una pequeña parroquia de Soweto y se dedicaba a oficiar los entierros de los activistas asesinados por la policía. Quizás por que ya las ha visto de todos los colores no se le ve para nada preocupado ante la orden de destitución del Consejo Metodista Sudafricano. "El Consejo se ha doblegado ante las presiones del Gobierno al que le molestan los refugiados -cuenta, a pesar de la prohibición expresa de hablar con la prensa- pero toda la congregación está muy unida en torno a este proyecto y van a fracasar".

Verryn y "sus refugiados", como los llama la prensa local, son en realidad víctimas del Mundial. Y además no son las únicas. Por todo el país hay miles de personas, sobre todo las más pobres, que han sido desplazadas por la construcción de infraestructuras directa o indirectamente relacionadas con el evento, que han visto cómo su forma de vida pasaba a ser criminalizada o que, como en el caso de los refugiados de la Catedral Metodista, sencillamente "molestaban". Se trata de la otra cara del Mundial, de la gente que difícilmente tendrá algo que celebrar aunque la selección de su país lograse llegar a la final y levantar la codiciada copa.

"Hace más de seis años que mantenemos nuestro programa de asistencia a refugiados e indigentes sudafricanos y no sólo nunca hemos tenido ningún problema, sino que hemos recibido numerosas muestras de apoyo por parte del Gobierno", continúa Verryn, pero a medida que se acercaba el Mundial las cosas empezaron a cambiar. "Su argumento es que quieren reducir la inseguridad, ¿pero con esto están diciendo que los pobres son todos criminales? -se pregunta- En realidad lo que pretenden es esconder la pobreza como si fuera polvo que se barre bajo la alfombra. No quieren que el mundo conozca la verdadera Sudáfrica".

Un mercado vivo

Durban, a unos 600 kilómetros al sudeste de Johannesburgo, es el mayor puerto de África oriental y plaza fuerte de la comunidad india que habita el país. Es una ciudad moderna y con una economía dinámica y pujante, cuyas playas son objeto de culto para los amantes del surf de todo el mundo. Como en la mayoría de las grandes metrópolis sudafricanas, tras el fin del apartheid, el centro urbano fue tomado por la población negra que trataba de acceder a un puesto de trabajo allí donde se encontraban. Aquí se encuentra el Early Morning Market -el Mercado de Temprano por la Mañana- el mercado tradicional más grande de esta parte del continente. En él se puede encontrar desde la fruta y la verdura que producen los agricultores locales hasta productos de plástico made in China, pasando por discos y películas piratas, un plato de comida o las hierbas necesarias para preparar remedios tradicionales. Y todo a unos precios asequibles para los más pobres. Aunque ninguna guía lo recomiende -en Sudáfrica todo lo que huele a africanidad rápidamente se asocia a peligroso- un paseo por el mercado es un goce para los sentidos y un verdadero chapuzón de cultura sudafricana. El mercado es un verdadero hormiguero que nunca para y que invade las calles contiguas en un magma sin control aparente. Pero lo que aún es más importante, el Early Morning Market representa el sitio de trabajo de entre 7.000 y 10.000 personas, la mayoría de las cuales difícilmente encontrarían otro empleo. "No se puede subestimar la importancia del mercado -asegura Richard Dobson, coordinador de la ONG Asiye Etafuleni- pues la mayoría de los ingresos que consiguen las mujeres del mercado se gastan luego en los townships [los barrios obligatorios para los negros durante el apartheid] donde viven, convirtiéndose en un dinamizador increíble de la economía de una gran parte de la población de la ciudad".

Pero el mercado -situado en el centro de la ciudad y justo al lado de las estaciones centrales de ferrocarril y autobús- es demasiado estratégico para dejarlo en manos de los pobres. O al menos esto debían de pensar los responsables de Isolenu, un potente grupo inversor que propuso al Ayuntamiento crear un moderno centro comercial para "dignificar" el centro de la ciudad pensando en los miles de turistas que van a visitarla. Obed Mlaba, alcalde de la ciudad, declaró que no se podía "desaprovechar la oportunidad que implicaba la inversión de 400 millones de rands [40 millones de euros]". Para Harry Ramla, presidente de la asociación de vendedores del Early Morning Market todo esto no es más que una excusa para "dejar este espacio fabuloso a un puñado de grandes empresas, aún a costa de que se pierdan miles de empleos y se destruya el edificio centenario" que alberga parte del mercado y está calificado de interés cultural.

"El Mundial se ha convertido en una excusa formidable para imponer planes de desarrollo de consecuencias desastrosas para los más vulnerables -cuenta Pat Horn, coordinadora de StreetNet, una red internacional de vendedores callejeros- y privatizar los centros de las grandes ciudades en beneficio de una economía globalizada que excluye a una mayoría de las personas humildes".

Desalojos cero

En el extremo sur del continente se encuentra Ciudad del Cabo, bastión "blanco" de la nación del Arco Iris. Este es el único gran municipio y provincia que no está gobernado por el Congreso Nacional Africano, sino por la Alianza Democrática (DA, en sus siglas inglesas), el partido heredero de los opositores moderados al apartheid y que hoy agrupa los votos de la minoría blanca.

Ciudad del Cabo es también uno de los centros de peregrinaje de la jet set internacional que acostumbra a dejarse ver en sus restaurantes de lujo y en sus tiendas más exclusivas. Por poner un ejemplo, Victoria Beckham ya ha alquilado un espacioso apartamento con una piscina que cuelga espectacularmente de un acantilado sobre el mar para pasar el Mundial.

Pero aquí también se encuentran los peores "asentamientos informales" -un eufemismo local que designa los campos de chabolas- de todo el país. Se trata de un verdadero anillo de pobreza, violencia y desesperación que literalmente rodea la ciudad formal. En estos barrios no hay alcantarillado, ni agua corriente ni luz eléctrica que no provenga de algunos cables conectados ilegalmente a las torres de alta tensión. A pocos kilómetros de la piscina de Victoria Beckham es imposible encontrar un baño con una cadena.

Un asedio que se ha estrechado tanto que para poder construir el Green Point -el modernísimo estadio en primera línea de mar y con capacidad para 70.000 espectadores edificado exclusivamente para el Mundial a un coste de 440 millones de euros- hubo que desalojar a centenares de residentes. Y los antiguos habitantes de Green Point no son los únicos afectados.

"Los desalojos se han multiplicado en los últimos años -cuenta Tshawe, dirigente comunitario de Joe Slovo, uno de estos "asentamientos" nombrado así en honor al histórico dirigente comunista sudafricano- en parte por el aumento del precio de la tierra y en parte porque el Ayuntamiento no nos quiere tan cerca del centro, donde los turistas pueden vernos. La Campaña Anti Desalojos, una red local que coordina a las diferentes comunidades afectadas, cifra en "decenas de miles" las personas desahuciadas desde el año 2000, cuando se fundó la organización. En el caso de Joe Slovo el "problema" se encuentra en su proximidad a la autopista, que revaloriza los terrenos donde se erigen sus barracas. "Pero es que nosotros tampoco nos instalamos aquí por casualidad. Si nos vamos a un sitio dejado de la mano de Dios, ¿como vamos a poder acceder a un puesto de trabajo?" se pregunta Tshawe.

Tres historias de resistencia

Aunque los antiguos dirigentes de la lucha antiapartheid sean hoy los gestores del Mundial y de una buena parte de los proyectos que dificultan la vida de los más pobres en Sudáfrica, también es cierto que la cultura de la resistencia que creó aquel conflicto sigue hoy profundamente arraigada en la conciencia popular. A menos de un mes para que suene el pitido inaugural tanto los refugiados de la Catedral de Johannesburgo como los vendedores del mercado de Durban, como los residentes de Joe Slovo aún no han sido expulsados y siguen oponiéndose firmemente a los planes que, en nombre del desarrollo, pretenden empeorar sus ya difíciles vidas.

Cantando viejas canciones de lucha los comerciantes del Early Morning se encerraron en su mercado y quemaron neumáticos hasta que la empresa inversora, viendo que ya era imposible inaugurar el centro comercial para el Mundial tiró la toalla, al menos de momento.

El Obispo Paul Verryn también es optimista: "en enero de 2009 ya trataron de asaltar policialmente la iglesia y detener 1.500 personas. Sólo la presión mediática internacional logró pararles los pies. A día de hoy, con más tensión informativa que nunca, ya no se atreverán a dar otro paso similar".

Sudáfrica es hoy el segundo país del mundo con más protestas por habitante. Una extensa red de movimientos sociales y asociaciones comunitarias mantiene vivas las promesas de que con el fin de la segregación la vida sería mucho mejor para todo el mundo. En este sentido el Mundial quizás es una oportunidad para ejecutar planes de desarrollo elitista, pero también lo es para que el mundo vea la capacidad de resistencia del pueblo sudafricano.

Un Mundial neoliberal

"Éste es un país donde sorprenden los niveles de riqueza y pobreza puestos de forma contigua. La Copa del Mundo, lejos de ayudar a cambiar esta situación es sólo una lupa que amplifica todos los defectos de este sistema post-apartheid". Esta frase, contra lo que podría parecer, no proviene de ningún activista social o un académico marxista, sino de Dave Zirin, uno de los periodistas deportivos más famosos de los Estados Unidos. Pero es que Sudáfrica es, desde el año pasado, el país más desigual del mundo y es imposible que a ningún visitante mínimamente curiosos se le escape el contraste entre los hoteles de cinco estrellas y los inmensos barrios de chabolas de cartón y lata. Y a medida que se acercaba el evento deportivo -el más grande celebrado nunca en todo el continente- han ido en aumento las voces que denunciaban que el Mundial ha acentuado aún más estas desigualdades en vez de, como prometía el Gobierno, desarrollar el país y ayudar a la gente a salir de la pobreza.

Según datos ofrecidos por Pravin Gordhan, Ministro sudafricano de Economía, del 2,5% de crecimiento del PIB calculado para 2010 un 0,5 estará relacionado directamente con la organización del Mundial. Pero es que este tirón solo se explica por una colosal inversión pública. En los últimos años el país entero ha hecho una "puesta a punto" y hoy puede presumir de carreteras, aeropuertos, estadios y centros urbanos totalmente remodelados, cuando no directamente nuevos. "El problema es que se ha hipotecado gran parte del presupuesto público en unas infraestructuras que refuerzan el modelo de desarrollo neoliberal en vez de centrarse en una apuesta social y sostenible -cuenta el profesor de economía de la Universidad de Kwa Zulu Natal, Patrick Bond- cuando no se han dedicado directamente a instalaciones totalmente inútiles como son los estadios, que en conjunto han costado 3.000 millones de rands [300 millones de euros]. Y éste es un dinero que ha salido de las partidas para agua potable, vivienda social, sanidad o educación". O tal y como expresaba el recientemente fallecido Dennis Brutus, considerado una de las estrellas deportivas nacionales, "si quieren ayudar al deporte que hagan canchas en los colegios".


Joan Canela i Barrull

lunes, 24 de mayo de 2010

¿Crecer a la izquierda o refundarse en IU?, por Eduardo Andradas

Aqui os dejo la reflexión del escritor Eduardo Andradas sobre el devenir de la izquierda política en España.

¿Crecer a la izquierda o refundarse en IU?



“Hay que unirse no para estar juntos, sino para hacer algo juntos." Juan Donoso Cortés


Izquierda Unida, es un huerto infectado de polen de L´ulivo, envenenado de ladrillo de PGOU, mandado de jerarca de grupo de concejales y empapado de PSOE. Honesto de CUT-BAI, vital de PCE Vivo de Vicente Uribe y Lenin.

IU late con corazón lavado de militante de base y alma gangrenada de mecedora de despacho de Ayuntamiento. Se insubordina en Marinaleda y pone obstáculo a la peste del maletín y la grúa en Seseña, pero multa de moción de pleno junto al PP a Cuba en Alcobendas o extiende metros de modelo Wal-Mart en Rivas Vaciamadrid.


IU pretende sintetizar izquierda, situar a Keynes en la economía, copiar Die Linke y el Sarre y transportarlo a Argamasilla de Alba y Cayo Lara. Sin pasar escoba al edificio reformado, solamente cal y un botecillo de Titanlux en la superficie de las siglas. Sigue el olor a metano del afiliado fantasma de censo y la asamblea amañada. Y ya en Madrid, quieren elaborar un cocido para todos pero con el cocinero de siempre.


Y en su exterior, en su zurda, pequeños grupos facción de socialismo de LSD, de cafetería o biblioteca y unos Partidos-esqueje saludables aún en vivero, muy expandidos de manifestación, esperando salto adelante en urna.


Solo la izquierda que no quiere España bajo ningún “Ismo” y que adelanta a Fco. Pi y Margall, tutea la monarquía de dos de Ppsoe, en algunos trozos del estado.


¿Qué Hacer? Pregunto de libro el de Simbirsk, dar pala de mantillo, a las violetas verdes de Llamazares y al rojo neocomunista de IU a pesar de su agua contaminada o nutrir de participante a esa combinación de organizaciones asimétricas que van desde el girasol hasta la hoz y el martillo confeccionado de URSS, pasando por la de un Trotsky moderno.


Tenemos menos de 59 segundos para debatir y decidir antes que el neoliberalismo se trague al mundo a cuchara y tenedor de FMI.


Eduardo Andradas


martes, 18 de mayo de 2010

EL HOMBRE PROPONE Y EL CAPITAL IMPONE...



... Y llegó el PSOE y se quitó por fin la careta. Lleva seis años gobernando Zapatero y proclamándose a viento y marea como el defensor de los derechos de las clases trabajadoras, pensionistas, parados, dependientes ... y de repente, de un plumazo se carga la ayuda a los nacimientos de los bebes, suspende la ayuda al desarrollo, reduce la inversión estatal, congela las pensiones y disminuye el sueldo de prácticamente 4 millones de asalariados públicos. Todo el mundo coincide en que no son precisamente medidas sociales... hasta el mismo gobierno. Los miembros del ejecutivo no saben como explicar este cambio de política: “hemos hecho lo que teníamos que hacer”, “los acontecimientos de esta última semana nos han obligado a lanzar un claro mensaje a los mercados”, dicen en alusión a los movimientos bursátiles que estaban perjudicando el valor del Euro. Resulta que han tenido que improvisar tanto, han tenido que hacerlo todo tan rápido que ni siquiera han tenido tiempo de esconder las medidas, de venderlas de otra forma... simplemente han tenido que aparecer como lo que son... secuaces al servicio del sistema Capitalista.

Lo que ha pasado en esta semana no es nuevo. Lleva pasando muchísimos años, podemos hablar ya de siglos. Desde que el capitalismo se impone como sistema económico preponderante los distintos estados van modificando sus estructuras políticas y jurídicas para sustentar toda esa forma de hacer economía, es decir, toda esa forma de explotar los recursos del planeta y de redistribuirlos posteriormente. Durante los dos siglos de historia de triunfo capitalista, los Estados han ido adaptándose a las necesidades de los que buscan beneficios económicos a través de las distintas fórmulas posibles. Cuando los capitalistas nacionales han entendido que les era conveniente cerrar las fronteras del mercado poco han tardado en olvidarse de los “sacrosantos mandatos” de Adam Smith sobre el libre comercio. Pronto se olvidó el capital del liberalismo económico y político cuando necesitó de una férrea dictadura militar para sostener el orden social que permitía mantener los beneficios privados a un buen recaudo. Y pronto le pegó la patada al patriotismo defensor de las empresas nacionales cuando lo que necesitaba era facilitar la fluidez del capital extranjero o la eliminación de trabas que aumentaban el gasto comercial. Es por eso que los Estados capitalistas adquieren infinidad de formas, dictaduras, dictablandas, monarquías parlamentarias, repúblicas... y son capaces de incluir gobiernos de distintas sensibilidades, liberales, nacionalistas, socialdemócratas, verdes, etc. Pero todos, TODOS cumplen un mismo requisito. Todos se arrodillan ante el Capital y sus intocables beneficios.

¿Y cuáles son esos dichosos beneficios de ese capital?... pues el beneficio capitalista puede venir de distintas fuentes, aunque en su base sólo está una. Hoy se habla mucho de los especuladores financieros. La especulación financiera lo único que hace es tratar de obtener beneficios del sobrevalor (es decir un valor falseado) de las cosas. Pero en última instancia, el valor de las cosas lo proporciona básicamente el trabajo. Y el trabajo lo realiza un asalariado, el cual deja de recibir parte de la riqueza que él mismo genera porque ésta se convierte en plusvalía para el propietario de los medios con lo que trabaja. Es decir, los beneficios del capital se obtienen, en esencia, del trabajo no pagado al asalariado y convertido en plusvalía. Es por eso que el capital siempre tratará de disminuir las retribuciones del asalariado a un mínimo imprescindible (su propia manutención o la posibilidad de convertirlo además en consumidor). El Capital nunca va a renunciar a sus beneficios, ya sean extraídos del trabajo directamente o de la especulación con el valor de las cosas producidas. Y para ello el Capital los impone a cualquier otro tipo de consideraciones o beneficios de otro calado, mejorar la salud pública, el bienestar social, la cultura, las relaciones humanas, el medioambiente. El Capital no permitirá nunca que nada se interponga en su camino eterno hacia el beneficio constante. Si es necesario agotar los recursos planetarios, se hace. Si es necesario que más del 80 % de los seres humanos vivan muy por debajo del umbral de la pobreza, se hace. Si es necesario bombardear e invadir un país, se hace. Si es necesario emplear energía contaminante, con riesgo de general graves problemas de salud pública, se hace. El Capital siempre impone sus intereses y los Estados, sumisos, simples agentes del mismo, cumplen efectivamente con su misión.

“Hemos hecho lo que teníamos que hacer”, dicen los miembros del gobierno. Y ahí no mienten. Han hecho lo que tenían que hacer, lo que el Capital les imponía, aún a costa de hacer trizas las banderas que hasta hace sólo unos días ondeaban junto a la rosa socialista. “No saldremos de esta crisis a costa de los más débiles” decía Zapatero. Ahí lo tienen, tragándose sus palabras, y el resto de miembros del partido con las orejas hacia atrás, tratando de defender lo que hace unos días criticaban.

No, no es nuevo lo que ha pasado esta semana. Sólo se ha hecho aún más evidente la realidad diaria. Y se ha hecho evidente porque no ha habido tiempo de maquillarla, de esconderla, de justificarla adecuadamente. La pelota, como siempre, está en nuestro tejado. ¿Qué vamos a hacer? ¿Seguimos aceptando este sistema? ¿Hasta cuando? ¿Cuáles son nuestros límites?.

Otro mundo es posible. Otro sistema económico, otras formas de relaciones humanas, otras estructuras... Y las tenemos que crear la clase trabajadora que somos la otra parte, la opuesta al Capital, la que le genera todos sus beneficios y la que sólo recibe lo que el Capital está dispuesto a ceder.



Francisco Javier Menchón Domínguez
(Francisco Javier es Licenciado en Geografía e Historia por la Universidad de Sevilla, profesor de secundaria y asiduo colaborador de Vientos del Pueblo)